viernes, 29 de enero de 2010

Dedicatoria...

Para la amante de mi vida...


     Todas estas locuras escritas las dedico a la mujer que ha marcado mi vida de manera memorable. La más importante para mí. La que me ha acompañado prácticamente en cada momento de mi vida sensual. Compañera de aventuras y tragedias; de felicidades y disgustos, de amores y desamores y también de sueños, fantasías e indescriptibles placeres sensuales.
     Lamentablemente creo que nunca he estado a la altura de poder transmitirle cuánto y cómo valoro su existencia a mi lado. La costumbre y la cotidiana compañía de más de dos décadas juntos, posiblemente minimizan la inmensurable trascendencia que ha tenido su vida en la mía. Realmente me gustaría que supiera cuánto aprecio y atesoro los innumerables momentos que hemos compartido, así como su dedicación por complacerme y ayudarme. Sufro enormemente porque ella nunca llegue a ser consciente de esta realidad. Por ello escribo esto y expongo a la lectura pública todas las locuras que mi mente ha producido, inspiradas en gran medida en nuestras aventuras y en ella.
     La mayoría de los personajes femeninos que aparecen en mis líneas están inspirados, de una forma u otra en fragmentos de su ser sensual. Es decir, en partes de el rompecabezas, creado en mi acervo de memorias que tengo de ella. Retratos en el tiempo de sus diferentes épocas. Sus colores de cabello, sus formas, sus modas. Incluso las personalidades que soñé podría adoptar, o las que bajo ciertas circunstancias llegó a exhibir, aunque fuera brevemente.
     Como fiel amante, siempre he adorado su belleza por encima de la de las demás mujeres. Confieso que las veces que he sido bendecido con las delicias de su voluptuoso ser he gozado el cielo. He sentido con ella lo que ningún otro ser podrá concederme jamás. Lo sé y no reparo en presumirlo.
     Ella cree que cuando digo estas cosas lo digo por que no tengo digna comparación. La verdad es que ella nunca tendrá parangón con nadie.
     Lo único, que me resta por decir. Es que espero que en lo que nos resta de vida, aún podamos divertirnos muchas veces más como amantes.

Perversamente y locamente de ella...
Siempre...

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